El 20 de agosto de 2007, el periodista chileno Tito Palma llamó a Víctor Benítez, entonces periodista de Radio Chaco Boreal, para denunciar que la amenaza de muerte que estaba recibiendo era seria, por lo que temía sufrir un atentado contra su vida. Anunció que ya venía haciendo gestiones para viajar a Chile con su familia porque no tenía seguridad, ya que es imposible luchar contra la mafia dedicada al contrabando de combustibles. El hombre de prensa había asegurado que algunas autoridades de la Municipalidad de Mayor Otaño (Itapúa) y policías estaban en el ilícito.
Palma no llegó a salir con vida de Paraguay, ya que en la noche del 22 de agosto de 2007 caía mortalmente herido por varias balas disparadas por dos sicarios. Los enemigos del periodista, quien trabajó para radios comunitarias de la zona, no lo perdonaron porque sus denuncias públicas pusieron al descubierto la enorme corrupción que existía y que aún se mantiene en la zona.
Misterio e impunidad rodea el asesinato del compañero trabajador, ya que no hay ningún detenido por este alevoso crimen. El único procesado y encarcelado, como autor material, fue un joven poblador de Otaño llamado Fabio Vera Sanabria, quien supuestamente también fue cómplice del secuestro del japonés Hirokasu Ota, su secretaria Sawako Takayama, el policía Félix Ramos Balmori y la novia de éste, Nancy Giménez.
Vera Sanabria estaba recluido en la Agrupación Especializada de la Policía y salió en libertad el mayo de de 2008 y en julio fue sobreseído de la causa por el Tribunal de Apelación de la Tercera Circunscripción de la República. Actualmente está congelado en la Corte Suprema de Justicia un recurso de casación contra esta resolución presentado por la Fiscalía General de la República. El otro imputado fue su hermano Gustavo, conocido como “Kamba'i”, pero éste hasta ahora figura como prófugo de la justicia. El caso está ahora a cargo del fiscal Daniel Vergara.
El ex secretario general del SPP, Vicente Páez, y el ex secretario de Educación y Prensa, Dionisio Arce Jara, viajaron hasta Edelira, cerca de Mayor Otaño y a unos 400 kilómetros al sur de Asunción, para entrevistarse con el fiscal Nelson Ramos, uno de los primeros que había atendido el caso.
Arce Jara y Páez, actuales miembros de la Comisión Directiva del SPP, exigieron justicia para Palma, pero a dos años de su asesinato solo hay impunidad. El gremio considera que el caso se enmarca en los permanentes ataques a la libertad de expresión y prensa que existe en el país.
El caso Palma es un misterio porque tampoco se sabe quién o quienes fueron los actores intelectuales del crimen, ya que rumores apuntaban a delincuentes que manejan el contrabando de combustibles y el narcotráfico. Ramos había informado que manejaba tres líneas de investigación sobre el asesinato. Una de ellas se refiere a un caso que desembocó en la imputación por asesinato, el 21 de diciembre de 2006, del entonces agente policial Agustín Alfonso Verón. Éste estaba detenido, ya que en marzo de 2007 se escapó de la comisaría 3ª. de Encarnación.
Ramos informó que Alfonso Verón había sido imputado por el asesinato de Ángela Acosta Méndez, periodista de una radio comunitaria de Mayor Otaño y supuesta novia del ex policía. El fiscal dijo que Palma le había ayudado a obtener información clave sobre el crimen, por lo que no descartó que la venganza del imputado habría sido el móvil del crimen. Otra hipótesis también apuntaba a la eventual responsabilidad de sectores de la comunicación radial denunciados como ilegales o piratas por el periodista chileno.